Tuits a medida que hablaba CFK el domingo 1/3/2015

A medida que la presidenta expuso por casi 4 horas empecé a tuitear, no sin antes escuchar atentamente un buen rato la onda argumental. Era una exposición elogiosa de balance de un final de gobierno, de dos gobiernos, entre diciembre del 2007 y el presente, y a veces de tres gobiernos, desde mayo del 2003 hasta ahora, finalizando con una evaluación del extraordinario país que queda para el próximo gobierno a fines del 2015.
Empecé mensajes sobre el tema de la inflación, la deuda y la economía, la producción, etc. De los precios ni palabra y de la deuda fue ampliamente laudatoria de la gestión. De la economía todo para arriba,,,, entonces escribí:
·         CFK: ¿No habla de inflación, 24 o 40% en 2014? ¿Cuánto en 2015? Ganancias en alza contra salarios con menor capacidad de compra.
·         El des-endeudamiento significó usar dólares para pagar deuda ilegítima ilegal y odiosa. No se habla de la deuda interna de organizaciones del Estado.
·         Hace 18 meses que cae la producción industrial. ¡Hasta ahora ni una mención!
·         ¡Crece la cosecha y hay récord de soja, con agro tóxicos, pueblos fumigados y grandes ganancias para Monsanto!
·         Dependencia energética es un problema. Hasta ahora ausente, además: ¿energía para que modelo productivo?
·         Atucha: ¿para qué modelo? ¿Para soberanía alimentaria o para soja y mega minería?
·         El acuerdo es con las petroleras más concentradas, Chevron a la cabeza. ¡Hay que diversificar la matriz energética!
·         Soberanía energética es retomar Petroamérica y no los acuerdos con Chevron, el fracking y los no convencionales!
Fue muy interesante la reflexión al tiempo que se vive y al papel de China en el sistema mundial, por lo que escribí:
·         La crisis capitalista convoca a mas capitalismo o a otra sociedad, socialista!
·         ¿China principal actor, de que sociedad? ¿Capitalista? Entonces, ¿fue buena la dependencia con Inglaterra y con EEUU?
·         ¡El G20 es instrumento de dominación capitalista! ¡Lo único hecho desde 2008 fue fortalecer al FMI, con acuerdo de Argentina, Brasil y México!
Cuando mostraban los aplausos de la platea, pensé y escribí:
·         ¡Patéticos aplausos de los votantes de la ley antiterrorista!!!
Ante anuncios ferroviarios, dije:
·         El material ferroviario puede producirse en el país, no hace falta importarlos.
·         ¡Enfer podía producir, los ferrocarriles deben ser socializados para otro modelo productivo!
Ante el elogio a la Universidad de las FFAA y su formación:
·         ¡FFAA formadas en Argentina de la mano de Milani y la inteligencia militar, con ley antiterrorista y Agencia de inteligencia!
La presencia de carteles levantando la consigna de APEMIA, la CTA Autónoma y varias organizaciones sociales y políticas motivó una encendida respuesta y escribí:
·         ¡Abrir los archivos de la AMIA y otros secretos! ¡Comisión Investigadora Independiente!
·         ¡Basta de impunidad de todos los aparatos del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial!
·         ¡El encubrimiento es política de Estado, por eso hace falta una Comisión Popular independiente, para investigar lo que el poder no hace!
Era ya sobre el final del discurso inaugural de un año legislativo más. El desafío sigue siendo la alternativa política.

Buenos Aires, 1 de marzo de 2015

Producción y precios en la crisis capitalista mundial. Cae la producción industrial y hay récord de cosecha agraria en Argentina, en un marco de deflación de precios y desaceleración productiva mundial.

Mientras se continúa la discusión sobre el salario docente y el comienzo de las clases, expresión temprana de la discusión salarial en esta parte del año entre trabajadores y patronales en la Argentina, lo que preocupa es la evolución de la economía local y mundial.
En el ámbito local se destaca la declinación de la producción industrial, que según el INDEC y con datos a enero del 2015 lleva 18 meses de retroceso, especialmente motivado en la retracción de la industria automotriz. Este sector de la producción se retrajo un 28,7% en la medición interanual de enero pasado. Consecuente con ello, la producción de neumáticos reconoce para el mismo periodo una baja del 33% y del acero crudo del 3,8%. Es que producir autos está asociado a neumáticos, aceros, plásticos y diversos componentes que explican la producción industrial en general.
La caída de la producción industrial que incluye bajas en textiles y tabaco es contrarrestada por el crecimiento de la producción industrial de alimentos, petróleo y materiales de la construcción. Estas evoluciones positivas no alcanzan para contraponer la fuerte caída del sector más dinámico de la producción industrial en la Argentina. A no dudar, el principal afectado son los trabajadores de esos sectores en retracción, sus familias, y el conjunto de la economía que depende de esa capacidad de compra del salario de los sectores industriales.
Vale recordar que la expansión de la industria, y entre ellas la de automotores, fue la que explicó el repunte del empleo y los salarios luego de la crisis del 2001 y por lo menos hasta el 2007/8. Allí se estableció el límite de la recuperación empujada por la devaluación de la moneda en 2002, que facilitó temporalmente la utilización de la capacidad ociosa de un sector industrial deteriorado en tiempos de la vigencia de la convertibilidad en uno entre el peso y el dólar (1991-2002). La crisis mundial del 2009 hizo evidente los límites de la recuperación económica local, especialmente en el sector tecnológicamente más atrasado, precisamente las pymes que reconocen buena parte del empleo del sector manufacturero. Lo que siguió, con alzas y bajas entre 2010 y 2012, cimentaron el ciclo declinante desde mediados del 2013 al presente.
En varias ocasiones hemos discutido si ese crecimiento industrial era el necesario para un desarrollo asentado en la satisfacción de las necesidades de la población y un vínculo con la naturaleza que asegure la reproducción del metabolismo social, acorde con la población actual y  futura, junto a la defensa del entorno ambiental, natural. No solo la extracción de recursos naturales o explotación de los bienes comunes afecta a la naturaleza, sino que también ocurre con la extensión de un modelo productivo despilfarrador de energía, agravado con una matriz energética concentrada en la utilización de hidrocarburos.
El debate importa no solo por el impacto en caída del empleo. La contracara de la disminución en la producción industrial es la cosecha récord de 111 millones de toneladas, más de la mitad lograda con la siembra de la soja, que le cambió la cara a la producción agraria del país en menos de 20 años desde la aprobación de la producción transgénica. Con la sojización se potencian problemas estructurales asociados al monocultivo y la difusión de productos tóxicos con impacto en pueblos fumigados, agravado por el impacto destructivo sobre la infraestructura que supone el transporte de la oleaginosa, los cereales y la producción agraria en su conjunto. Todos aspectos que potencian la dependencia capitalista de la Argentina por sumisión a las corporaciones transnacionales de la alimentación y la biotecnología.
Si bien interesa la cuestión socio laboral, en términos de pérdida de empleos en la industria y la tendencia generalizada a la precariedad, la tercerización y la generalizada miserabilización del salario, con un promedio nacional del orden de los 6.000 pesos, pretendemos llamar la atención sobre el hecho de que más allá del crecimiento o del decrecimiento de la producción, hace falta discutir qué, cómo, cuándo, cuánto y dónde producir.
Convengamos que es una problemática ausente en la discusión hegemónica sobre la situación económica local y mundial. Es un tema con escasa presencia en el debate electoral.
Deflación y desaceleración
En ese sentido y pensando a escala mundial, la crisis continua y se expresa como deflación en EEUU, en el sur de Europa y desde hace rato en Japón.
La caída generalizada de precios, especialmente del petróleo y los combustibles crea la imagen de un mayor poder de compra del dinero, incluido aquel del que disponen los sectores de menores ingresos.
Sin embargo, esa baja de precios induce más temprano que tarde a las cesantías, que son elevadas en el sur del viejo continente, y pone de manifiesto las dificultades en la generación de empleos en los principales países desarrollados del capitalismo, principalmente en EEUU.
Junto a la deflación de precios en el capitalismo hegemónico se destaca la desaceleración de la producción en los países emergentes, especialmente China y Brasil, dos países de gran peso para el análisis de la coyuntura económica en América Latina y el Caribe. El primero, China, constituido en importante socio comercial, creciente inversor y nuevo financista; y el segundo, Brasil, principal potencia económica en la región.
Argentina acaba de suscribir acuerdos bilaterales con China y fueron ratificados por el Congreso, abriendo un debate sobre el proyecto industrial, productivo, en la Argentina y el tipo de inserción internacional. Lo que está en juego es el aliento a la producción local o externa, y con ello a la promoción del empleo local o foráneo, insistiendo en la necesidad del carácter imprescindible del debate sobre el modelo productivo. Con Brasil, existen asimetrías estructurales y falta de convergencia en políticas macroeconómicas y asociación productiva que potencie la integración regional.
Los unos y los otros
Lo dicho constituye un problema según sea las soluciones que se ponen en juego.
Desde EEUU se busca la forma intervenir en la atracción de capitales de todo el mundo a su territorio, por lo se busca la ocasión para aumentar las tasas de interés e inducir un repunte inversor y productivo para atacar el estancamiento y la deflación. Es una medida de política económica nacional de una potencia imperialista y que impacta sobre el mundo en momentos de disputa por la hegemonía de la economía y la política del sistema mundial.
Las clases dominantes en Europa pretenden sostener la política de austeridad y bajar el costo laboral y estatal para sustentar una disputa inter-capitalista desde la mejora de la productividad. Es algo apreciable en las negociaciones por el ajuste y la renovación del salvataje en Grecia para mantenerla en el euro grupo. Les preocupa la masividad del voto protesta en territorio griego y la emulación española y otros países europeos.
El gran interrogante pasa por el accionar colectivo de los pueblos de Grecia o de España; de EEUU, Argentina, Brasil, o de cualquier parte del mundo.
La crisis del capitalismo se manifiesta en dificultades para la producción de ganancias y la correspondiente acumulación, razón por la cual se exacerba la contradicción en la disputa por la apropiación de la riqueza y del ingreso, lo que se verifica en la creciente brecha de ingresos. Esa desigualdad se puso de manifiesto en el Foro Económico Mundial en Suiza a comienzos de este 2015. En aquella ocasión se mencionó que 80 fortunas individuales percibían el mismo ingreso que el 50% de la población mundial. Ese será el eje de la denuncia en el Foro Social Mundial de marzo próximo en Túnez. La situación no es distinta en la Argentina, y junto a los problemas de ingresos de los trabajadores y su familia, las principales empresas en nuestro país, mayoritariamente extranjeras, incrementan sus ganancias y su papel en la concentración económica, una norma lógica en el orden capitalista.
Todo lo que se acumula en un polo se desacumula en el otro, por lo que debe tomarse partido. No existe la posibilidad de la imparcialidad o el objetivismo. La riqueza producida es disputada, más aún en condiciones de límites y dificultades para el crecimiento. La inflación o la deflación; el crecimiento o el decrecimiento tienen impacto diferenciado, regresivo, en el marco del capitalismo.

Buenos Aires, 28 de febrero de 2015

Encuesta on line


Estimados lectores del Blog: a pedido de Juan M. Sánchez y a propósito de una investigación que él lleva adelante y que supone una indagación sobre este blog es que incluyo los datos del investigador y la encuesta para que si lo encuentran de interés puedan responder y ser parte del estudio.

Saludos,
Julio


Hola a todos,

Mi nombre es Juan Mª Sánchez y soy estudiante de Doctorado en Marketing en la Universitat de
València (España). Actualmente estoy desarrollando mi tesis doctoral, que se centra en las
relaciones existentes entre la interactividad a través de Internet y la adopción de roles políticos más
participativos.

Me gustaría solicitar su colaboración para poder concluir el apartado práctico de mi tesis. Para
ello, necesito que cliquen en el enlace que figura a continuación y que completen el breve
cuestionario que figura en dicha página web.

Como verán, es un cuestionario sencillo que se responde en apenas 8-12 minutos (reales) y en el que
se plantean una serie de enunciados sobre factores relacionados con la lectura de blogs y la
participación política.

Mi investigación carece de finalidad comercial y las contestaciones son completamente anónimas.
Tampoco se requieren conocimientos previos ni existen respuestas correctas o erróneas, lo
realmente relevante es su libre opinión acerca de los temas planteados.

Clique por favor en el siguiente enlace para participar:

https://www.onlineencuesta.com/s/tesisarg

Muchas gracias por su colaboración.


Un cordial saludo,
Juan Mª Sánchez Villar
Universitat de València
 
 

El conflicto económico en un año electoral

El centro del debate político se concentra en el caso Nisman, el fiscal del caso AMIA, muerto el 18 de enero pasado, y sus secuelas asociadas al recambio presidencial de este año.  
La novedad provino de la marcha de homenaje a la víctima, al mes del suceso, donde muchos adhirieron más allá de los vínculos del fiscal con los servicios de inteligencia locales y extranjeros, y reclamando una solución judicial, razón por la que muchos otros no marchamos.
Hay que mencionar que la movilización se constituyó en un acontecimiento político de carácter opositor al gobierno, muy diferente a la marcha del 4 de febrero, convocada por la CTA Autónoma, Apemia, el Serpaj y organizaciones sociales y políticas diversas reclamando contra la impunidad, por la apertura de los archivos secretos y la constitución de una Comisión Investigadora Independiente con participación minoritaria de los parlamentarios.
Es cierto que la movida del 18F fue masiva e intervino en la confrontación política central de la coyuntura, atravesada por la disputa del gobierno del capitalismo en la Argentina actual, mientras que la temprana intervención del 4F tuvo un sentido ideológico señalando un camino alternativo a quienes buscan solución en la Justicia, con antecedentes de impunidad no solo en el caso AMIA. La respuesta oficial y de la oposición, con matices, recorre el camino de la Justicia y el debate favorable o crítico al trabajo específico de la fiscalía asociada a la investigación del atentado en la mutual judía. La propuesta alternativa intenta expresar el ejercicio del poder soberano del pueblo.
La política en la coyuntura transita por la disputa y el conflicto político entre oficialismo y oposición, pero también, aun marginal en los medios de comunicación, con una intervención política alternativa asentada en el protagonismo popular para instalar otra forma de ejercicio de la soberanía del pueblo.
No solo se trata de investigar la muerte del fiscal, o el brutal atentado impune a la AMIA, sino también de investigar la deuda pública, incluso ahora que existe un mandato legal desde septiembre del 2014 en ese sentido. No es solo quién gestiona el capitalismo, sino si se puede pensar una política de intervención popular asentada en la soberanía del pueblo.
La economía en disputa
La situación política corre en paralelo con la evolución de la economía y el conflicto a varias puntas.
Por un lado, en un clásico de esta época y pese a los ajustes en el salario docente del verano, la paritaria de los maestros parece no tener acuerdo y el 22% ofrecido por las autoridades está muy lejos del 38% de actualización que reclaman los sindicatos en la discusión con las autoridades nacionales, algo que se reiterará en las provincias más allá de la decisión que se asuma en el orden nacional.
El interrogante es si peligran las clases, preocupación social reiterada para estos tiempos desde hace años. Por lo pronto, los estatales, que incluyen a los docentes anunciaron un paro nacional para principios de marzo y en algunas provincias, caso de Buenos Aires, el paro se anticipa una semana.
No es menor la cuestión salarial, cuando se discute si la inflación del 2014 fue de 24% o de 38%, por lo que los dirigentes sindicales sostienen ajustes de ingresos que supongan recuperar lo perdido y anticipar el crecimiento de los precios del 2015. Ese es el argumento de la conflictividad salarial en estas horas.
En el mismo sentido, el conglomerado de gremios del transporte, de aire, tierra y agua, han convocado a un paro nacional para fines de marzo con eje en el impuesto a las ganancias, especialmente las de cuarta categoría, y la principal demanda es la actualización del mínimo no imponible y así evitar que los ajustes y/o aumentos de salarios tengan destinos en la recaudación fiscal.
Pero el conflicto no solo proviene del ámbito sindical, sino que también se procesa desde el interior de los sectores productivos y tanto en el sector agrario como en el industrial se procesa una interna política de los empresarios sobre las medidas económicas que anticipan el debate, ya no solo con el actual gobierno, sino que presupone una agenda para el que lo suceda desde diciembre del 2015.
En ese marco, un tema no menor de conflicto es la discusión con los fondos buitres y las justicia de EEUU. Desde el gobierno se insiste en una propuesta similar al canje del 2005 y 2010 y el Juez Griesa, sin perjuicio de empujar la ejecución del fallo, intentan arrimar a su sentencia a todos los bonistas no ingresados al canje de deuda de la Argentina.
La búsqueda del juez en Nueva York apunta a completar el 7% de titulares no ingresados al canje para el mismo beneficio que los buitres. Se trata de 7.000 millones de dólares en origen, al momento de la cesación de pagos del 2001 y que pueden estimarse en 14.000 millones de dólares si se aplican las mismas consideraciones con las que falló la justicia de EEUU en la demanda de los fondos buitres.
Desde el gobierno se confirma la voluntad de pago, bajo las mismas condiciones del 93% ingresado a los canjes. La oposición sistémica también tiene voluntad de pago, y pretende que se resuelva antes del cambio de gobierno. La disputa es por quién asume el compromiso de pago y consecuentemente el ajuste, por derivación de recursos fiscales con privilegio en la cancelación de deuda.
El problema es abrir camino a un rumbo alternativo en materia de endeudamiento, con eje en la investigación de la deuda y mientras ello ocurre se impone la suspensión de los pagos. ¿Es esto posible? Existe una coyuntura mundial, donde la deuda pública vuelve a estar en discusión, en Grecia, España, Argentina o en la propia Organización de Naciones Unidas.
La importancia del tema impone la intervención social, más allá de los gobiernos, y con movilización generar condiciones para superar la lógica de pagar la deuda ilegal, ilegitima y odiosa.
Soberanía popular más allá del oficialismo y la oposición sistémica.
Se necesita iniciativa política popular para que la disputa política trascienda la lógica de la confrontación por la gestión del capitalismo. Hace falta una Conferencia Internacional para discutir sobre la deuda, con presencias de las diferentes experiencias y posiciones que en el mundo intentan un camino alternativo al del poder transnacional representado en el sistema financiero y su gerencia desde el FMI y el Banco Mundial. Pero no alcanza con esa propuesta. Resulta imprescindible convocar desde allí a una gran campaña popular que pueda desembocar en una consulta popular para que el pueblo decida sobre los usos de los dineros públicos.
El movimiento popular argentino necesita articular sus luchas y converger en una gran iniciativa política, con capacidad de actuar en diversos escenarios, el de la constitución de sujetos conscientes en el proceso de transformación social, al tiempo que se construye un programa sustentado en la defensa de la soberanía de los bienes comunes y la satisfacción de las necesidades sociales más extendidas.
La renovación presidencial, en tanto acción política colectiva, ofrece el desafío para articular fuerza social volcada a la disputa electoral con iniciativas políticas populares, que más allá de los comicios, incorporen masividad a la lucha. Una lucha por reivindicaciones democráticas que emergen de la vida cotidiana, y otras que vayan más a fondo en la denuncia del orden hegemónico del capital y supongan la búsqueda de un nuevo orden social, no solo anti capitalista, anti colonial y antiimperialista, sino contra la discriminación, el racismo y el patriarcado.

Buenos Aires, 21 de febrero de 2015

La deuda siempre está y se impone la auditoría

La justicia inglesa falló contra la sentencia del Juez Griesa que afecta a los bonistas con títulos argentinos emitidos bajo ley británica. La resolución señala que esos bonos no deben ser incluidos en la disposición judicial de EEUU, que impide los titulares de esos títulos acreditar en sus cuentas el depósito que Argentina realizó a fines de junio, los que siguen inmovilizados en un Banco en Nueva York.
El Juez Griesa había dispuesto un bloqueo de fondos por más de 500 millones de dólares depositados por Argentina en el Banco Mellon de Nueva York en junio del 2014. En ese depósito bloqueado se incluyen 255 millones de euros en bonos de legislación inglesa, por lo que esos inversores, entre los más conocidos el especulador húngaro George Soros, demandaron al banco estadounidense ante la justicia inglesa, quien les otorga razón.
Sin embargo, la disposición judicial del Reino Unido no resuelve la demanda de los bonistas que exigen sean depositados los fondos en sus cuentas. Es en definitiva lo que les interesa a Soros y otros especuladores que demandaron ante la justicia de Inglaterra por verse perjudicados por el fallo y el bloqueo de fondos realizado por Griesa.
La resolución final sigue en manos del juez neoyorkino, quien debe disponer en última instancia si valida el fallo londinense, sin perjuicio de que el proceso judicial escale a instancias superiores en Inglaterra. En su momento Griesa facilitó la liquidación de fondos de títulos emitios bajo la legislación argentina, por eso existe suspenso ante la resolución británica.
Puede pensarse que la Argentina está sometida a una disputa entre el sistema judicial de las dos grandes potencias capitalistas desde el Siglo XVIII hasta el presente, y difícilmente haya beneficio para la Argentina, Ya que los buitres rondan la lógica imperialista.
Pero, más allá de las especulaciones sobre quien gana en esa disputa legal en los grandes centros del capitalismo mundial, Nueva York o Londres, lo concreto es que Argentina terminará pagando deuda y afectando recursos fiscales demandados por amplios sectores sociales que también demandan derechos insatisfechos.
Los bonistas de legislación inglesa enfrentan a la justicia estadounidense y ambas argumentan en beneficio de inversores y especuladores contra recursos públicos de la Argentina que también reclaman insatisfechas  necesidades en el país.
Este conflicto de intereses hace necesario avanzar en la auditoria e investigación de la deuda pública argentina establecido en la ley de pago soberano de septiembre del 2014. Y claro, mientras se investiga, se impone la suspensión de los pagos de deuda.
Investigación de la deuda
Vale considerar el debate jurídico, Londres vs Nueva York, sobre la deuda local, cuando la noticia del momento es la discusión sobre la deuda de Grecia.
Lo que se discute es la presión por continuar el ajuste antipopular que reclama la troika de las autoridades de la Unión Europea, el Banco Central de Europa y el FMI, con Alemania detrás, contra la propuesta del nuevo gobierno griego de renegociación mediada por la investigación de una deuda que se hace impagable.
Detrás de todo está el gran negocio del sistema bancario y financiero, gran beneficiario del elevado endeudamiento público de Grecia desde la emergencia de la crisis en 2008. Todo el esfuerzo de política económica se centró en el salvataje de la banca alemana y francesa, principales perjudicados por la situación de falencia al comienzo de la crisis. Por eso es que la auditoría de la deuda, una investigación a fondo pondría en evidencia a la burocracia gubernamental de Grecia, de Europa, y del sistema financiero mundial contra la miseria descargada sobre el pueblo griego.
Es interesante en ese sentido hacer el paralelo con la Argentina y más allá de la discusión sobre el peso de la deuda argentina respecto del PBI, el desendeudamiento, o la presión de los fondos buitres y la justicia de EEUU o de Inglaterra, pensar en la necesidad de auditar la deuda. Existe una disposición legal al respecto que no se cumple.
La auditoría de la deuda pondría en evidencia el fraude que ya tuvo sentencia judicial en junio del 2000 ante la demanda de Alejandro Olmos contra el endeudamiento de tiempos de la dictadura. Una investigación también estimulará la aceleración de otros procesos judiciales iniciados a posteriori y que afectan sucesivas renegociaciones de deuda, las  que comprometieron recursos fiscales en contra de resolver amplias necesidades sociales y beneficiaron a la especulación y al sistema financiero mundial.
Vale mencionar que Argentina es quizá uno de los países de mayor investigación de la deuda en la Justicia y sin efecto concreto. Ahora existe una ley que manda investigar la deuda desde el inicio de la dictadura en 1976 y que no existen excusas para su materialización. Muchas veces se adujo que las sucesivas renegociaciones validaban la ilegitima deuda y sin embargo, se impuso por ley la investigación, que ahora ya no es solo una demanda de una parte de la sociedad sino una incumplida disposición legal.
La discusión griega es la oportunidad para asociar procesos de investigación de la deuda, en Grecia y en Argentina para que no solo sea noticia la Justicia de EEUU o del Reino Unido, sino la impugnación de los pueblos a la usura y la especulación financiera.

Buenos Aires, 14 de febrero de 2015