Datos sobre los ingresos en EEUU

Lo que sigue es información estadística que me llega y comparto con los lectores del Blog.
Resulta interesante ver como distribuye la riqueza el imperialismo estadounidense,
Julio
26/05/2012

 
-- En los últimos 20 años, los ingresos de 90 por ciento de los estadounidenses se han mantenido sin cambio, mientras que el uno por ciento de los estadounidenses más ricos han aumentado sus ingresos en 33 por ciento.
 -- Los 400 estadounidenses más ricos tienen 1,5 billones de dólares USA en bienes, la misma riqueza combinada que la mitad de los estadounidenses más pobres.
 -- Un total de 46,2 millones de personas vivía por debajo de la línea de la pobreza en el año 2010,  es decir, 2,6 millones más que en 2009, una altura récord desde 1959. El porcentaje de estadounidenses que vivían por debajo de la línea de la pobreza en el 2010 fue de 15,1 por ciento, el más alto desde 1993.
-- El porcentaje de estadounidenses que no tienen suficiente dinero para comprar comida aumentó de nueve por ciento en 2008 a 19 por ciento en 2011.  En 2010, 17,2 millones de hogares, es decir, 14,5 por ciento, tenían inseguridad alimentaria.
-- Entre 2,3 millones y 3,5 millones de estadounidenses no contaban con un lugar que pudieran llamar hogar para dormir por las noches.  Entre 2007 y 2010, el número de familias sin vivienda aumentó 20 por ciento.
-- El número de personas que carecían de seguro médico en 2010 se elevó a 49,9 millones. En los últimos 10 años, las muertes causadas por medicamentos de prescripción en Estados Unidos se han duplicado y una persona muere por tomar medicamentos de prescripción cada 14 minutos. Las sobredosis de medicamentos de prescripción causaron 37.485 muertes en 2009, superando las muertes de tránsito.
--Los costos promedio de las matrículas de las universidades estadounidenses públicas de cuatro años de 2011 a 2012 fueron de 8.244 dólares USA, 631 dólares USA u 8,3 por ciento más que en el año escolar previo.
--A nivel nacional, el desempleo entre la población negra fue de 21 por ciento, elevándose hasta 40 por ciento en los principales centros urbanos como Detroit.--De las siete ocupaciones con mayores salarios, seis están dominadas por blancos.
--En 2010, la pobreza entre los negros aumentó a 27,4 por ciento y la pobreza entre los hispanos aumentó a 26,6 por ciento, mucho más que la tasa de pobreza de 9,9 por ciento entre los blancos.
--Los niños negros sufren de pobreza en un índice de casi 40 por ciento y más de una cuarta parte de los negros sufrió hambre en 2010.
-- Una tercera parte de los estudiantes son víctimas de abuso en las escuelas, principalmente los niños estadounidenses de origen asiático. Las bromas e insultos que reciben por internet son tres veces más en comparación con los niños de otros grupos étnicos. 


Fakri Rodríguez Pinelo
Especialista
Dirección de Estados Unidos
MINREX

Declaración de Mar del Plata: "Soberanía energética, un desafío para Nuestramérica"


Con la presencia de representantes de gremios de la energía de Uruguay, Perú y Venezuela finalizó en la sede del sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata el Congreso sobre Crisis Energética y Soberanía organizado por Fetera. ACTA publica la Declaración de Mar del Plata que llama a seguir luchando por recuperar la soberanía energética en toda América Latina.

"Reunidos en la sede del Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata y convocados por FeTERA, los abajo firmantes realizamos un Encuentro sobre la Crisis Energética y la necesidad de continuar el debate por la Soberanía Energética. Nuestra convicción es que el tema sigue siendo un desafío para los trabajadores, y especialmente para los pueblos de Nuestramérica.

"Nuestro debate comenzó por el análisis y caracterización de la crisis mundial del capitalismo. Reconocimos que es un error radicar la crisis en los países capitalistas desarrollados, imaginando que la misma no existe en nuestros países. La crisis es global. Es más, el crecimiento económico de la región se explica principalmente por el crecimiento de los precios de los bienes primarios producidos y exportados por nuestros países, lo que transforma a Nuestramérica en proveedora de recursos naturales demandados por los países capitalistas desarrollados: petróleo, gas, tierra, agua, cobre, oro, litio, alimentos (soja principalmente), etc. Nuestramérica resulta así, nuevamente funcional a las necesidades del capitalismo mundial.

La crisis energética es parte de la crisis mundial, que es financiera, económica, alimentaria, medioambiental; es sistémica, estructural y convoca a un debate civilizatorio de carácter inmediato. Ello supone discutir el paradigma productivo sustentado en los hidrocarburos. El análisis en torno al cénit petrolero nos obliga a discutir sobre los cambios en los procesos productivos. Esos cambios están en el centro del debate mundial, especialmente cuando el poder económico y político en el mundo discutirá en nuestra región los mecanismos de salida de la crisis actual. Tanto el G-20 en Los Cabos, México; y Río+20 en Río de Janeiro, Brasil, serán ámbitos de discusión (en junio del 2012) sobre nuevas formas de relanzamiento del capitalismo en crisis, que solo trae mayor explotación a los trabajadores, depredación del ambiente y nos convoca a generar las condiciones necesarias para pasar de la resistencia a la ofensiva de los trabajadores y construir una nueva sociedad.

Rechazamos las propuestas en el G-20 y en Río+20, que aluden a una economía verde, un capitalismo verde, con empleos verdes, que es una forma de apropiar el legado de lucha de los pueblos por el medio ambiente.

En la propuesta de las clases dominantes, el imperialismo y las transnacionales, tienen por objeto continuar con los procesos de superexplotación de la fuerza de trabajo y los bienes comunes, los recursos naturales abundantes en nuestramérica bajo el vocablo “sustentable”. Nos hablan de sustentabilidad cuando el modelo productivo y de desarrollo capitalista potencia la destrucción de la naturaleza; nuestro hábitat. Todo por la ganancia. En nuestro debate llamamos la atención sobre la propuesta “desarrollo sustentable”, pues la realidad es la destrucción a que nos lleva la producción capitalista. Por eso, la crisis no trata de recesión o de crecimiento, sino de los beneficiarios de la producción y distribución de la riqueza socialmente creada.

En ocasión de la Cumbre de los Pueblos realizada en Mar del Plata en noviembre del 2005, donde quedaron enterradas las pretensiones del imperialismo estadounidense de anexar a los países de Sudamérica al ALCA, se organizó un Foro Regional de Energía. Allí establecimos determinados lineamientos que aún tienen plena vigencia: “tender hacia la búsqueda de recuperar y afianzar la denominada soberanía de la renta energética. Asegurar el control de los recursos del sector en manos estatales, con participación de trabajadores y usuarios en su gestión”. Y colocábamos cinco puntos cómo propuestas a desarrollar, que hoy ratificamos.

A saber:

1. La lucha por servicios públicos estatales, con control de organizaciones de usuarios, ambientalistas y de trabajadores, es fundamental para lograr una energía al servicio de la gente.

2. Elaborar una matriz energética, consecuente con el desarrollo de los pueblos del continente.

3. Tener servicios públicos estatales accesibles, universales, para todos nuestros habitantes. Que no se vean desvirtuados por tercerizaciones, gerenciamientos, concesiones y otras formas de privatización encubiertas.

4. Exigir que se respete la voluntad soberana de los pueblos, que a través de vías plebiscitarias presionen para que sus recursos naturales y servicios básicos sean patrimonio de sus respectivas naciones.

5. Construir la alternativa latinoamericana de un bloque de integración económica, que enfrente los acuerdos de sometimiento, que expresa el ALCA y los Tratados Bilaterales de Inversión.

Por todo lo dicho proponemos:

1. Adherir a las iniciativas populares de movilización hacia Río+20, en las jornadas de protesta del 5 y 20 de junio próximo. Llamamos a sumar a los trabajadores de la energía y a los pueblos a las diferentes movilizaciones que se convoquen en Nuestramérica.

2. La energía es un problema de todos. Es un bien social, no es un “comodities”, ni una mercancía. La energía es un derecho humano y solo se puede acceder a una vida digna si se tiene acceso al agua, a la electricidad y al gas.

3. Manifestamos nuestra solidaridad con los pueblos de Argentina y Bolivia. Reivindicamos la lucha popular que llevó a la expropiación parcial de YPF en Argentina, a la nacionalización de la Empresa Eléctrica Española en Bolivia, y al proceso de luchas por las re estatizaciones en la región, lo que desafía a los trabajadores y a los pueblos a profundizar el proceso de apropiación de las empresas públicas privatizadas en décadas anteriores.

Al tiempo que reconocemos el papel de nuestra lucha contra las privatizaciones, pretendemos discutir el modelo productivo y de desarrollo, es decir, ¿para qué el petróleo, la electricidad, el gas, o cualquier fuente de energía?

Eso supone construir un modelo productivo y de desarrollo alternativo sustentado en la satisfacción de las necesidades de nuestros pueblos.

4. La integración de Nuestramérica es el desafío. No hay solución “nacional” aislada. Es imprescindible la integración cultural, social, política, productiva, y la urgente organización de variadas iniciativas propuestas en estos años: Petroamérica, Banco del Sur, ALBA, Nueva arquitectura financiera; tanto como procesos de integración que excluyen a EEUU y Canadá, como UNASUR y CELAC.

5. Establecer un compromiso para realizar acciones concretas que fortalezcan el accionar de los sindicatos y organizaciones de trabajadores y de los pueblos relativo a la ENERGÍA. El objetivo es recuperar el internacionalismo solidario entre los pueblos en la práctica concreta en defensa de nuestros intereses.

6. Proponer al Vº Encuentro Sindical Nuestra América, ESNA, que adopte esta Declaración de Mar del Plata, como parte de las consideraciones y conclusiones del cónclave a realizarse en México el próximo 21 al 23 de mayo del 2012.

Somos solidarios con la lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas, el SME, organizadores del Vº ESNA y luchadores consecuentes por sus derechos laborales y ciudadanos en defensa de la energía como derecho para todos.

Mar del Plata, 17 de mayo de 2012

Firman la declaración

Bernardino Fernández, de la Mesa Directiva de AUTE, Sindicato Eléctrico de Uruguay, PIT-CNT. Gabriel Portillo, responsable de la Comisión de Programa e Internacionales de AUTE, PIT-CNT, Uruguay. Tony León Rojas, Secretario General del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Ministerio de Petróleo y Minería, CSBT, Venezuela. Grimaldo Carbajal Noreña, Secretario de Defensa del Sindicato de Trabajadores de Electrolima, Empresa Concesionarias Eléctricas y Afines, SUTEECEA, CGTP, Perú. José Rigane, Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Argentina, FeTERA - CTA. Julio C. Gambina, Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP, Argentina.
Acerca del crecimiento económico de la Argentina
Por: Julio C. Gambina[1]
El INDEC[2] presentó los datos de evolución de la economía a mayo del 2011, registrando un crecimiento respecto del año anterior del 9%, aunque las estimaciones oficiales señalan un promedio para el año más cercano al 7,5%, con lo cual se espera una evolución desacelerada del funcionamiento de la economía en el segundo semestre del año. La perspectiva duplica las estimaciones que se incluyeron en el proyecto de presupuesto que presentó el poder ejecutivo y que finalmente no aprobó el Parlamento. En rigor, la información remite a un 9,9% de crecimiento de la economía nacional para el Iº Trimestre del año, más elevado en el sector productivo que en el de servicios.
El dato relevante de los primeros 5 meses del 2011 es el crecimiento productivo industrial, con un aprovechamiento del 78,3% de la capacidad instalada. Esos datos sobre el crecimiento se manifiestan principalmente en la industria automotriz, con un 24,6% con relación a los primeros 5 meses del año anterior, y donde se espera un récord de producción para todo el año de más de 800.000 automotores. Hay que recordar que un 70% aproximadamente tienen destino en el mercado externo. Además, tienen escasa participación de autopartes locales, lo que pone de manifiesto el carácter de industria de ensamble que adquirió este sector manufacturero, el más dinámico de la industria local. Otro sector de crecimiento está concentrado en la construcción, donde el cemento acumula 15% de enero a mayo, y otros materiales de la construcción un 10,4%. Tanto en automotores como en la construcción, la discusión se concentra sobre quiénes son los sectores sociales que consumen esa mayor producción.
La situación presenta algunas tendencias preocupantes al considerar el sector externo, ya que en el resumen se reconoce un déficit en cuenta corriente de 673 millones de dólares en el Iº trimestre del 2011, con un egreso neto en la cuenta financiera por 153 millones de dólares y una merma en las reservas internacionales de 1.159 millones de dólares en los primeros tres meses del año. El dato relevante de este conjunto deviene de la remisión de utilidades al exterior por 1.689 millones de dólares e intereses por 773 millones de dólares, totalizando entre ambos conceptos 2.462 millones de dólares. Se constatan dos trimestres consecutivos (IVº del 2010 y Iº del 2011) con saldo negativo de la cuenta corriente. Es importante destacar que el superávit comercial (exportaciones menos importaciones) es equivalente a las rentas de la inversión (remesas de utilidades al exterior más intereses), con lo cual, el ingreso de divisas por el comercio de bienes y servicios se esteriliza con la salida de las utilidades y dividendos más los intereses pagados (netos) al exterior. Un agravante es que crecen a mayor ritmo las importaciones que las exportaciones, lo que explica las restricciones al ingreso de bienes dispuestas por las autoridades. Además, respecto de las exportaciones de manufacturas, conviene resaltar que evolucionan más por precios en alza que por expansión de las cantidades, situación inversa respecto de las importaciones. Cualquier cambio de ciclo en materia de precios internacionales haría más vulnerable el sector externo de la economía Argentina.
En síntesis, la información nos remite al crecimiento de la economía y a algunos problemas en el sector externo. Son informaciones que merecen ser desagregadas para inferir beneficiarios y perjudicados, tanto como identificar el perfil productivo de la Argentina, crecientemente orientado en la colocación de su producción en el exterior, sean automotores, soja u otras oleaginosas, cereales y productos primarios y mineros. Conviene recordar que la distribución del ingreso y de la riqueza viene determinada por el tipo y modo de producción, tanto por quienes son los responsables de su forma de organización. Esto último nos lleva a la cúpula empresaria, donde los últimos registros del INDEC nos señalan la fortísima concentración y extranjerización de la economía en la Argentina.


[1] Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor Titular en Economía Política, UNR. Presidente de FISYP e integrante del Comité directivo de CLACSO.
[2] http://www.indec.mecon.ar/ (consultada el 18 de junio de 2011, con informes al 17/06/11).

El debate es por los ingresos de los trabajadores


Son notorias las dilaciones en las negociaciones paritarias, las que ya debieran estar resueltas a esta altura del año. Es una situación convergente en la discusión por los ingresos populares, sean de trabajadores en situación regular, o irregular.
Los primeros discuten en paritarias los ajustes salariales, y con cierta dificultad incorporan entre sus reivindicaciones otras cuestiones atinentes a la relación de trabajo, como las condiciones de la actividad y el medio ambiente laboral.
Los segundos intentan ajustar los “beneficios”, o monto de los subsidios de los diferentes planes, ya que sus montos aparecen congelados ante una variación de los precios que se aleja de aquellos que mide y difunde el INDEC.
Inflación
El aumento de los precios es uno de los temas en discusión. Recordemos que en el INDEC se tienen en cuenta los precios regulados, que existen, aunque en cuenta gotas.
Resulta muy difícil para los compradores (consumidores) conseguir esos productos a precios regulados, puesto que éstos no suponen la producción en cantidades suficientes para el conjunto de la demanda de esas mercancías. La realidad es que en el mercado coexisten precios regulados y desregulados. El Indec asume la variación mensual sobre la base de los precios regulados y los compradores gastan en función de lo que consiguen, en general, productos que teniendo precio regulado, solo se consiguen a precio desregulado.
Pero además de los problemas inflacionarios, existen problemas estructurales que conviene considerar. Uno remite a la distribución del ingreso del conjunto de los trabajadores. El otro alude a la representación social y sindical de los trabajadores.
Distribución del ingreso y representación
La estadística con base en estudios del Observatorio de Derecho Social de la CTA y el Taller de Estudios Laborales TEL, según un texto de Horacio Meguira[1], señala “que el salario real del conjunto de los trabajadores percibido en el mes de diciembre de 2011, era similar al salario percibido en el último trimestre de 2001 (entre ambos períodos se experimentó un incremento del 1,8%).
Continúa diciendo que en el mismo período, el PBI experimentó un incremento del 90,6 por ciento.” Por otra parte se resalta que “El promedio de ingresos del conjunto de los ocupados, provenientes de su ocupación principal, al cuarto trimestre de 2011, ascendía a $ 3198 mensuales.” Es un monto insuficiente para una canasta de consumo que oscila en torno de los 6.000 pesos.
Queda claro que el gran crecimiento económico de estos años sirvió para mejorar los indicadores sociales, medidos en términos de baja de la tasa de desempleo e informalidad, de pobreza; pero no así en la calidad de los ingresos de los trabajadores y los sectores populares que justifican sus ingresos por el gasto de los trabajadores. El crecimiento de la renta ha sido apropiado principalmente por los propietarios de medios de producción, y entre ellos los empresarios más concentrados.
El otro problema estructural mencionado alude a la representación social y sindical de los trabajadores, un tema recurrente en el movimiento de los trabajadores, ya que desde el propio nacimiento de las organizaciones sindicales, la fragmentación fue la norma.
Para no irnos muy lejos podemos recordar las divisiones de la CGT en los 80´, la aparición de la CTA en los 90´ con la esperanza y expectativa de incluir a los trabajadores informales, pasivos y activos; incluso la afiliación individual.
La realidad política de la Argentina mostró la reciente ruptura de la CTA y ahora, nuevamente existen expectativas de fractura de la CGT. Este proceso de rupturas acontece por diferencias políticas en la estrategia de defensa de los intereses de los trabajadores.
¿Qué mueve la historia?
La Presidente aludió en estos días que las mejoras económicas son más producto de la política económica, del “modelo” en curso, que de las diferentes acciones reivindicativas realizadas, sean paros, cortes o movilizaciones.
Es un gran tema para discusión sindical, social y política, incluso, para discutir el origen del ciclo político de crecimiento argentino. El interrogante es si podría haberse instalado la política económica de fines del 2001 y comienzos del 2002 sin movilizaciones y reclamos de los trabajadores regulares e irregulares.
Sin el clima de movilización del 2001 es impensado el no pago de la deuda y la renegociación del 2005 y 2010; como tampoco es pensable haber salido de la convertibilidad sin el clima de protesta vigente a enero del 2002.
Lo que pretendemos señalar es que la dinámica sociopolítica precede a las políticas de Estado, y claro, la política económica puede sostener esa demanda, o contrarrestarla.
La coyuntura económica y política, cuando se agrava la situación mundial, con desaceleración de la economía, algo que también ocurre entre los países emergentes, sea Brasil o China, también impacta y preocupa en la Argentina, y por eso resulta de interés el seguimiento de la disputa estructural y coyuntural de la distribución funcional del ingreso, entre trabajadores y empresarios, y aquella que se opera entre trabajadores beneficiarios de planes sociales y previsionales y los recursos en baja gestionados por el Estado.
Es en la crisis capitalista que se presenta el riesgo de una nueva dinámica de la ofensiva del capital sobre el trabajo, y del Estado capitalista sobre los trabajadores. Pero es también la crisis la oportunidad para oponer la resistencia, y en especial la ofensiva de los trabajadores para oponer otro plan de organización económica de la sociedad.
Es evidente que existen tensiones en la Argentina del 2012 y que como siempre será la confrontación de los proyectos contrarios lo que determine el rumbo en el presente y en el futuro cercano. Como varias veces interrogamos, será interesante conocer quién vence a quien en la coyuntura por la disputa del ingreso. La respuesta está en la iniciativa política y los consensos que se obtengan en uno u otro de los polos de la contradicción.
Buenos Aires, 15 de mayo de 2012


[1] Distribuido por Argenpres  el lunes 14 de mayo de 2012. Nota completa en: http://www.argenpress.info/2012/05/argentina-paritarias-y-algo-mas.html

Luego de la expropiación: ¿petróleo para qué?


La expropiación parcial de YPF constituye una gran iniciativa política, verificado en la amplísima votación favorable en el Parlamento argentino y en la consideración de la opinión pública. Podría decirse, como sostuvimos hace poco, que el fin del consenso privatizador es un dato de la realidad, y un interrogante a futuro es sobre otras áreas estratégicas que en los 90´ fueron entregadas a la iniciativa privada. Algunas de las cuales son muy rentables, tal el caso de las telefónicas, y otras deficitarias, caso del transporte, especialmente ferroviario.
Incluso, más allá de la renta, debiera pesar a la hora de definir el carácter de una explotación, si privado, estatal, o “social”, la “utilidad para la comunidad” de esa producción o servicio. Un ejemplo es la actividad financiera, mayoritariamente privatizada y extranjerizada. Nuestro comentario apunta a pensar más allá de la recuperación de la gestión estatal de la principal petrolera en la Argentina y remite a un debate sobre el papel del Estado y de la sociedad en su conjunto en la gestión cotidiana de los asuntos económicos, o sea, discutir el porqué y el para qué; los cómo y los cuando de la producción y circulación de bienes y servicios.
Desde el próximo lunes 7 de mayo de 2012 rige la nueva legislación, coincidente con una nueva gestión designada por el Poder Ejecutivo hasta la normalización vía asamblea de accionistas, la que además, definirá en el nuevo marco legal la política de la empresa, que como sabemos es “testigo” del sector de hidrocarburos y por ende clave a la hora de pensar la política energética y petrolera. El interrogante es entonces ¿petróleo para qué? A responder desde las consideraciones legales de una actividad de “interés público” y el “autoabastecimiento” proclamado en la legislación. Siendo el petróleo un insumo estratégico de la producción, conviene discutir el modelo productivo en curso, el sentido principal de la producción local, sus destinatarios y el patrón de consumo que favorece.
Nuestra reflexión apunta a considerar el sentido de la producción en la Argentina, lo que implica hablar y discutir sobre los distintos sectores productivos. ¿Qué se produce, cómo se lo hace y para quién se produce? Ello supone discutir la producción primaria, sea en agricultura, la ganadería o la minería; pero también la industria y la cadena de valor en la provisión de insumos industriales; tanto como en la construcción y especialmente en la energía. Para que se entienda, lo que se pretende discutir es si el modelo en el agro tiene que privilegiar la soja y el biocombustible, con destino principal en el mercado mundial, apoyado por precios internacionales muy favorables, o si esa producción tiene que involucrar el debate sobre población, territorio y defensa de los recursos naturales. Si el privilegio es la “soberanía alimentaria” como proyecto nacional, regional o mundial; o si lo que define es la apropiación de renta del suelo, aún en el caso de que mayoritariamente se apropie por el Estado nacional vía retenciones, o los municipios y provincias vía redistribución del fondo sojero.
Me detengo en el ejemplo de la soja por su extensión en el territorio e importancia en el cambio cultural que está generando, sea por la expansión de la frontera agrícola, por la subordinación al mercado mundial, por el despoblamiento del campo, o por sus efectos relativos a la salud por la fumigación. Claro que también podríamos hablar de la mega minería a cielo abierto y sus múltiples impactos económicos, sociales y culturales. En ambos casos existe un efecto riqueza que son los ingresos que se derraman por el circuito privado o el estatal (vía retenciones), procesos imponderables de evaluar en el mediano y largo plazo. No sería distinta la reflexión sobre la construcción, la producción energética o los procesos industriales. ¿Qué necesidad se debe resolver en la construcción? Por ahora, en la última década, el privilegio fue el resguardo de valor, la especulación o la transformación de activos líquidos en propiedades. Es cierto que existe vivienda social de reciente construcción, pero no es lo que define el boom inmobiliario de estos años. En el mismo sentido, ¿qué transporte, el público o el privado? ¿Se debe continuar el aliento al automotor, con 60/70 % de exportación e importación? Una u otra definición, en cada caso comentado supone una orientación de uso del petróleo extraído por YPF.
Existen quienes señalan que estos interrogantes solo pueden resolverse si la expropiación hubiese sido del 100%, o si se en lugar de mantener una S.A. se hubiese optado por una empresa estatal. La opción elegida parte de considerar que con el 51% y una gestión profesional bajo dirección de una política del Estado alcanza para resolver soberanamente. Lo que no está suficientemente discutido es cuál es esa definición política de matriz energética, del sentido de la producción petrolera y gasífera, del modelo productivo y de desarrollo de la Argentina, y en todo caso, de la inserción de esa política local en el escenario mundial. ¿Se trata de una inserción competitiva en el mercado mundial, buscando asociaciones con las transnacionales que definen el mercado, o se piensa en propuestas alternativas asociando la definición nacional en el marco de la integración regional?
Muchos interrogantes no pueden responderse en la coyuntura, y son pensados para habilitar un gran debate, pero convengamos, que esa discusión solo puede hacerse desde el gran consenso que supone la expropiación, aún parcial de YPF.
Buenos Aires, 5 de mayo de 2012